domingo, 30 de noviembre de 2008

A mi padre

La vida se compone de etapas.
Somos parte de un movimiento contínuo que no cesa y, aunque a veces nos gustaría detenerlo, no podemos. No está en nuestras manos poder mantenernos estáticos.
Cada etapa pasa y se va. Pero lo importante es que nosotros seguimos juntos, mirando hacia adelante. Dejando atrás los viejos ciclos y enfrentando cada nuevo con valor, entusiasmo y alegría.
Hoy es otro día, otra historia; o quizás es la misma, que continúa moviéndose…

1 comentario:

Anónimo dijo...

Es la misma, que continúa moviéndose. Y está bien que sea así, porque si se quedara quieta, significaría que se ha acabado. Y eso no lo queremos ¿verdad?