Dicen que la memoria de los peces de colores solamente dura tres segundos.
Si vives en una pecera puede resultar genial: a cada vuelta, puedes descubrir y descubrir un nuevo mundo submarino lleno de sorpresas. Pero también tiene su inconveniente (y este sería mi caso). La memoria del pez es tan corta que, a cada rato, debe acordarse de respirar. Toda su vida se resume en una infinita sensación de ahogo.
Y así me siento yo últimamente. ¡Yo! la que siempre ha recordado todas las fechas, números de teléfono y citas del mundo. ¡Yo! la de memoria de elefante, ahora pasa a tener memoria de pez.
Todo se me olvida y me agobia no recordar y tener que tirar de agenda. Será cosa del estrés... (¡mejor que sea de eso que no de la edad!).
Pero bueno, para ser positiva y no ahogarme como un pez de colores, me voy a hacer un regalo. Me regalo (os regalo) una canción de Ismael Serrano, de su disco: La memoria de los peces. ¡Que la disfruteis!
"Canción de amor propio"

4 comentarios:
Pues la edad no es, porque yo soy más mayor que tú y aún sigo manteniendo mi memoria de elefante (juajjjjjj, valga la modestia), así que debe de ser cosa del estrés...
P.D Te acuerdas de quién soy aunque ya no viva contigo, no??
Umm... a ver déjame pensar... ¿¿¿yo tengo una hermana??? pq según dicen mis amigas... "Noemí no existe!" jajajaja
Oye... no generalices, eso lo dice UNA amiga tuya, no todas (que te falla la memoria, jajaja)
Se me ha ocurrido una cosa k igual te ayuda a entender este repentino estado pescadil en el que te encuentras. Puede que, como todo se pega, se te haya kedao algo de mi pesima memoria (k tiene bastante kenvidiar a la de la adorable Dori de "Buscando a Nemo"). X deskartar esta opción podrías acercarte a alguien ktodavia tenga más parecido a los elefantes k a los peces; ah no!!!! que la kosa es ktodo se pega menos lo boniko. SUERTE Y AGENDA!!
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