lunes, 27 de abril de 2009

Una ventana para mi habitación

Una de las cosas que más echo de menos en mi nuevo hogar es la ventana de mi antigua habitación. Quizá no fuera una gran ventana, quizá no tenía unas vistas maravillosas, pero con los años me había acostumbrado a ella.
Una ventana, mi ventana, que me ofrecía miles de pequeños detalles: la luna llena, el arcoiris después de una lluvia intensa, conversaciones lejanas, golondrinas buscando comida para sus hijos, las plantas que mi madre cuidaba con tanto cariño, otras vidas en otras ventanas, …
Y ahora, aquí, sólo tengo una pared sin vida, que no me cuenta nada.

2 comentarios:

Your sister dijo...

Yo como no la tenía, no la puedo echar de menos. Es más, yo he ganado, porque ahora lo que tengo en el despacho es la salida al balcón. ¿Qué tendrás tú en tu futuro piso? hummm... muy pronto lo sabremos!
P.D Además, no te quejes, que ahora tienes terraza y antes no. y ese sí que es un buen cambio!

Yo dijo...

Pero me paso más tiempo en mi habitación que en la terraza (almenos de momento...). A ver si llega el buen tiempo de verdad y empiezo a cambiar los hábitos jejeje