martes, 13 de octubre de 2009

Tiempo


A veces desearía moldear el tiempo a mi gusto. Desearía disponer de un tiempo hecho a medida para poder alargar, indefinidamente, algunos momentos de mi vida (un abrazo, un silencio compartido, unas risas, una charla, una puesta de sol...). Sin embargo, el tiempo se me escurre entre las manos. Es un tiempo traicionero y juguetón.

Las agujas del reloj juegan con mis días y los alargan y los acortan a su antojo. Y aquellos minutos que me gustaría alargar hasta convertirlos en horas se convierten, casi sin darme cuenta, en tan sólo unos segundos.

Suerte que me queda el recuerdo de todos esos momentos, con el que suelo jugar por las noches hasta que, inevitablemente, me vence otro tiempo que se escapa a mi control: el de los sueños.

3 comentarios:

Your sister dijo...

El tiempo pasa en un suspiro, y cuanto más mayor te haces, peor. Por eso hay que intentar exprimirlo al máximo.
Me encanta lo que has escrito en el párrafo final. Felicidades, está bellamente expresado :-)

Yo dijo...

Gracias, hermanita!! Viniendo de una "poetisa" como tú es todo un honor recibir un halago así, jajajaja.

Sé de la existencia de exprimidores de zumos, ¿existen también exprimidores de tiempo? ;)

Your sister dijo...

Claro, el exprimidor de tiempo eres tú misma, exprímelo gota a gota hasta que no quede ni una ;-)